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Acerca del MDL

El Mecanismo para un Desarrollo Limpio (MDL) es uno de los mecanismos de flexibilidad establecidos por el Protocolo de Kioto, mediante el cual los países en desarrollo pueden participar del esfuerzo global de mitigación de gases de efecto invernadero (GEI).

El Protocolo de Kioto obliga a los países industrializados (listados en el Anexo I de la CMNUCC) a reducir cuantitativamente sus emisiones de GEI, pero permite que éstos cumplan con sus metas de reducción de emisiones de manera flexible: reduciendo emisiones a nivel de firma (mediante recambio tecnológico, nuevas prácticas productivas, etc.); comprando permisos de emisión a otras empresas de países Anexo I que han sobrecumplido sus metas de mitigación (mediante el sistema de comercio de emisiones); financiando proyectos concretos de mitigación en el mundo en desarrollo, mediante el MDL, y/o financiando proyectos de mitigación en los países de Europa del Este, mediante el Mecanismo de Implementación Conjunta (MIC).

Por lo tanto, desde la perspectiva de los países desarrollados, el MDL constituye, por el momento, la única forma de incluir a los países en desarrollo en la iniciativa global de mitigación del cambio climático (sin embargo, están actualmente en discusión y negociación otras modalidades de participación, en especial las Acciones Nacionales de Mitigación Apropiadas – NAMAs por sus siglas en inglés). Desde la perspectiva de los países en desarrollo, el MDL constituye un mecanismo que permite la obtención de financiamiento adicional proveniente de los países desarrollados para proyectos que reduzcan emisiones de GEI y contribuyan al desarrollo sustentable.

En este contexto, el MDL ha constituido desde su creación un importante catalizador de inversiones bajas en carbono tanto desde el mundo desarrollado hacia el mundo en desarrollo como por la contrapartida nacional de recursos que los propios países en desarrollo, vía las empresas involucradas en la inversión, dedican a esos proyectos.

Más de 3.000 proyectos han sido ya registrados en el MDL y hay un número mayor en proceso de validación y registro. Y dado que los pagos dependen de la efectiva performance ambiental de los proyectos, los ingresos adicionales provenientes del mercado han creado un incentivo positivo para implementar prácticas operacionales y de buen manejo en los países en desarrollo que posiblemente sostengan la reducción de emisiones en el tiempo.

Los certificados transados en el mercado del MDL son conocidos como “CERs” (Certified Emission Reductions, o CERS, por sus siglas en inglés). Cada CER certifica que se ha reducido una tonelada de dióxido de carbono equivalente (CO2e). El CO2e es la medida habitualmente empleada para indicar el Potencial de Calentamiento Global (PCG) de un GEI, definido en relación al dióxido de carbono (CO2). El PCG mide el efecto de calentamiento a lo largo del tiempo (el período de referencia más usado es 100 años) que produce la liberación instantánea hoy de 1kg de un GEI en comparación con el que causa 1kg de CO2. En esta medida influyen tanto la capacidad de cada GEI de intensificar el efecto invernadero así como su tiempo de permanencia en la atmósfera. Por ejemplo, una tonelada de gas metano equivale a 21 toneladas de CO2e. Esto significa que el PCG del metano para un horizonte de 100 años es 21, mientras que el del CO2 es 1.

En lo que respecta a los tipos de certificados más transados en el MDL , en las plataformas de comercio europeas los principales CERs comercializados son los provenientes de proyectos de reducción de gases industriales, como los HFCs y el N2O, debido a los volúmenes de reducción alcanzados en estas actividades. Sin embargo, a medida que estas posibilidades se agotan (lo que suele ocurrir rápidamente), los compradores se vuelcan hacia otras alternativas como las energías renovables (hidro, eólica y biomasa) y los proyectos de eficiencia energética. Es por esto que las energías limpias explican alrededor de dos tercios del mercado primario del MDL.

El mercado europeo (EU ETS) es el principal demandante de CERs y el que determina, en enorme medida, los precios de estos certificados. Específicamente, el hecho de que la mayoría de los operadores financieros opera en el Reino Unido (independientemente de su nacionalidad) hace que este país aparezca como el principal comprador mundial de CERs, explicando cerca del 40% del volumen total transado. Pero, en realidad, estos activos terminan en las manos de usuarios finales en toda Europa.

En cuanto a la oferta, las mayores ventas de CERS primarios han provenido históricamente de China, quien domina el mercado con más del 70%. Le siguen en valor y volumen transado la India y Brasil.

Un certificado de reducción de emisiones, a diferencia de un permiso de emisión, no existe legalmente hasta que no es emitido y su emisión depende de que verificadores y reguladores independientes aprueben que efectivamente ha ocurrido una reducción de emisiones. De esta manera, los proyectos deben ser ejecutados (y financiados) siguiendo un estricto plan de acción para que los certificados sean materializados cuando y donde son requeridos. Por lo tanto, el volumen de CERs y ERUs emitido por la realización de un proyecto determinado está sujeto a alta incertidumbre, pues depende de la efectiva performance del proyecto y de su verificación (se ha observado, por ejemplo, que algunos de los primeros certificados emitidos habían sobreestimado los volúmenes de emisiones que los proyectos iban efectivamente a reducir).

Las condiciones generales para que un proponente de proyecto de un país en desarrollo acceda al MDL son básicamente cuatro:

  1. Desarrollo sustentable: se debe demostrar que el proyecto contribuye a los objetivos de desarrollo sustentable del país anfitrión, incluyendo la conservación de la biodiversidad y el uso sustentable de los recursos naturales.
  2. Adicionalidad: se debe demostrar que el proyecto genera reducción de emisiones reales, medibles y de largo plazo, adicionales a las que hubieran ocurrido en ausencia del proyecto. Para ello, se deben comparar los flujos y stocks de carbono de las actividades del proyecto con las que ocurrirían si el mismo no se lleva a cabo (la llamada “línea de base”).
  3. Certificación: la reducción de emisiones debe ser certificada por una tercera parte independiente llamada “Entidad Operacional(EO), la cual debe ser acreditada por el Comité Ejecutivo del MDL (CE). Las entidades operacionales son las encargadas de validar los proyectos MDL propuestos ó de verificar y certificar reducciones de emisiones.
  4. Para participar en el MDL el país anfitrión debe ser parte firmante del Protocolo de Kioto y designar una Autoridad Nacional para el MDL (Autoridad Nacional Designada – AND).