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“Podemos, debemos, lo haremos”: un lema para la #COP21

Reporte desde París, Francia, al inicio de la COP21 Ver más

 

Por Hernán Carlino
Especialista en Política Climática
Investigador del Centro de Estudios en Cambio Climático Global - FTDT

Este lunes 30 de noviembre ha comenzado formalmente la vigésima primera Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en París, Francia. La Secretaria Ejecutiva, Christiana Figueres, ha sintetizado con la frase del acápite la voluntad de muchos de alcanzar un acuerdo sobre un régimen climático, que constituye el objetivo central de esta cumbre.


La conferencia comienza con una ceremonia de apertura y la elección del Presidente de la COP 21 y de la décima primera Conferencia de las Partes como Encuentro de las Partes del Protocolo de Kioto.

El resultado mayor de esta reunión debería ser un nuevo acuerdo universal sobre cambio climático, sabiendo a esta altura que una gran mayoría de países, más de 180, ya ha remitido sus propuestas nacionales acerca de cómo habrán de enfrentar el cambio climático, antes que la Conferencia siquiera se iniciara.

Luego del plenario de apertura, el diálogo entre las Partes toma impulso con un Evento de Líderes, la denominación que se le ha dado a la reunión de jefes de estado y de gobierno en la que se han comprometido a participar más de 150 líderes, que, al inicio de las sesiones, darán cuenta de su voluntad de comprometer esfuerzos nacionales en pos de la lucha contra el cambio climático. Allí se hacen visibles las diferencias que tradicionalmente se han suscitado entre países desarrollados y en desarrollo, aunque en esta ocasión, la presentación masiva de las contribuciones previstas y determinadas nacionalmente por los países, un indicador claro de la voluntad de hacer de los países en desarrollo, ha disminuido en algo la diferencia de interpretación preexistente en torno de la responsabilidad de la acción. Subsisten, no obstante, numerosos puntos que deberán ser resueltos apropiadamente, si se quiere lograr un acuerdo que de señales decisivas respecto que la economía fósil ha comenzado irreversiblemente su etapa final. Así, el primer ministro de la India, Narendra Modi, escribió en el Financial Times que “los países que propulsaron su camino a la prosperidad con combustibles fósiles” deben continuar haciéndose responsables del peso principal de los esfuerzos, añadiendo que “cualquier otra cosa seria moralmente errónea”.

Debe mencionarse además que la décima segunda parte de la segunda sesión del Grupo de Trabajo Especial sobre la Plataforma de Durban para la Acción Reforzada (ADP 2-12) ya se reunió un día antes formal del inicio de la cumbre. En efecto, en la tarde del domingo 29 tuvo lugar la sesión de apertura del ADP para permitir que las negociaciones comenzaran tempranamente el mismo lunes 30. El plenario de apertura hizo posible que se acordara establecer un grupo de contacto abierto, con objeto de revisar el estado del trabajo ya realizado y convocar a grupos de negociación (spin-off groups) que tienen la tarea de desarrollar negociaciones específicas sobre secciones del texto de negociación con un tiempo límite prefijado para ejecutar esas tareas, entre ellos: el desarrollo y la transferencia de tecnología y el fortalecimiento de capacidades. Es que el tiempo remanente para ese trabajo es escaso y el texto del acuerdo debe reflejar un razonable equilibrio entre las diferentes perspectivas e intereses que se contrastan, lo que resulta arduo lograr.

También está previsto que se celebren las cuadragésimas terceras sesiones del Órgano Subsidiario de Ejecución (SBI 43) y del Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico y Tecnológico (SBSTA 43).

La agenda de la cumbre climática es ciertamente densa, tanto dentro como fuera del sitio en que se desarrollan las sesiones, y las medidas de seguridad agregan, a la presencia multitudinaria de participantes, dificultades prácticas que hacen algo más complicado el diálogo. De modo que los negociadores se enfrentan a un desafío enorme: en el tiempo que resta deberán encontrar un texto que refleje el consenso en torno a los temas principales, la mitigación y la ambición en las acciones que a ella conducen, la urgencia en empezar a poner en práctica acciones, el financiamiento, la provisión de medios de implementación en línea con la escala de lo que hay que enfrentar y la cuestión de las perdidas y daños.

La idea que algunos países no aceptan que en el acuerdo haya objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero que sean legalmente vinculantes estará seguramente en el núcleo más complejo de la construcción de consensos en estos días que vienen.