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Se inaugurará en 2018 en Mendoza, Argentina una fábrica de paneles fotovoltaicos

La planta en principio despachará módulos fotovoltaicos para los 6 parques solares adjudicados por EMESA, por un total de 94 MW. Mendoza aspira a proveer el 10 por ciento de la energía renovable nacional.

El Gobierno provincial comenzará proveyendo los módulos necesarios para sus parques solares adjudicados en la Ronda 1.5 del Programa RenovAr.

Este proyecto está incluido dentro de la estrategia global de la Provincia de transformarse en un polo no sólo de producción de energía, sino también de servicios operativos, legales, financieros, etc.; y de investigación, desarrollo y fabricación de equipos para generación.

La estrategia de la Provincia de apoyar el desarrollo de un Clúster de esta naturaleza resultó atractiva para varios grupos inversores y ya se han firmado contrato con uno de ellos para llevar adelante la instalación de los parques que EMESA ganó en el (Programa) Renovar (Ronda) 1.5 con los niveles de contenido nacional solicitados.

Este grupo conformado por empresas de proyectos, fabricantes de equipos y fondos de inversión ya está trabajando en la obtención de los financiamientos y en el armado de la estructura operativa local.

La fábrica en sí se trata de un proyecto que irá integrándose verticalmente en la medida que el mercado vaya respondiendo. El objetivo es llegar a fabricar celdas en un plazo de 2 o 3 años. La capacidad inicial estará en el orden de 150 MW. Por otro lado, también existen acuerdos firmados con fabricantes de conversores de frecuencia y trackers que están cotizando en el mercado local la fabricación de los componentes.

Se espera que la planta esté entrando en operación comercial 6 meses después de la firma de los financiamientos, que se concluirán una vez estén firmados los PPA. (NdR: se espera que la rúbrica de los contratos de la Ronda 1.5 se dé en mayo de este año).

El objetivo es entrar en producción lo antes posible por las ventajas que se obtienen al adelantar la COD (Comertial Operation Date) de los proyectos. Desde ese punto de vista, la planta debería estar operativa en el primer semestre del 2018, más tardar.

El hecho de que para 2018 ya no esté en vigencia la exención impositiva que fija la ley 27.191 para equipos e insumos importados, ¿genera mayores expectativas para el mercado local?

Es importante porque elimina una desventaja muy fuerte para la industria local, la cual es creadora de empleo y paga impuestos dentro del país -empleo e impuestos caros-. Hoy las grandes potencias industriales del sector tienen planes muy agresivos para lograr colocar sus productos, no sólo por el financiamiento que ofrecen sus bancos de fomento sino por las mismas exenciones impositivas que hacen para fomentar la exportación de sus productos, llegando al caso de dumping. Sin ir más lejos, USA prohibió la importación de paneles chinos -y eso fue antes de (Donald) Trump-. Es muy importante evaluar integralmente los beneficios que genera un producto producido en la Argentina (que genera empleo y paga impuestos) contra los beneficios que genera para el país un producto importado que no paga impuestos y deja el trabajo fuera. Las diferencias de tarifas que se obtienen son ampliamente compensadas.

Igualmente, se debe tener mucho cuidado con esto, ya que tampoco se puede someter al país a la ineficiencia de algún sector que busque reservas de mercado. Esa fórmula ya ha fracasado muchas veces, pero tampoco se puede caer en la inocencia o en la comodidad de no buscar desarrollar sectores que pueden generar empleo genuino sobre bases competitivas concretas en el país.

Es claro que el país necesita resolver ciertas coyunturas, y que la posibilidad de importar equipos que hoy no se producen en Argentina acelera la instalación de generación que el país necesita, pero no podemos volver a caer en la trampa del cortoplacismo: se necesitan programas concretos y bien pensados que, en paralelo a la solución de la coyuntura, permita construir las soluciones de fondo que son las que resuelven los problemas de argentina en forma integral.

Se dice que a nivel internacional la caída de precios en los paneles fotovoltaicos es muy fuerte, pese a ello, ¿por qué es conveniente montar fábricas en Argentina?

La caída de los precios a nivel mundial obedece a una sobre oferta producto de la dinámica natural de un mercado que aún no está maduro y que hoy tiene diferentes jugadores luchando por dominarlo. En muchos casos se está vendiendo por debajo del costo de producción y eso, más temprano que tarde, comienza a afectar calidad y finalmente terminará en una consolidación del mercado. Muchos fabricantes irán desapareciendo, sobre todo aquellos que no estén integrados a una estrategia de desarrollo amplia y a largo plazo.

Esto es justamente lo que desde Mendoza planteamos para Argentina: una estrategia integral y a largo plazo, no sólo para las renovables sino para todas las fuentes de energía de que disponemos. Sería imprudente y demostraría falta de visión no aprovechar la oportunidad que nos brinda un mercado interno creciente para consolidar la tecnología -a través de una transferencia inteligente y posterior desarrollo- y la industria, y no quedar dependiendo de los vaivenes de variables geopolíticas que no manejamos.

La energía no es un ‘commodity’, debe ser planificada a largo plazo y debemos asegurarnos los medios para que el país tenga seguridad energética y dominar los ciclos tecnológicos e industriales es parte de esa seguridad.

¿Y le parece que los precios de los paneles, luego de esta caída, irán en aumento?

Ya hemos visto esto antes con otros segmentos. Sin ir muy lejos, hace unos años comenzaron a cerrar todas las minas de ‘tierras raras’ del mundo porque China comenzó a vender a precios muy bajos. En el momento en que China alcanzó una posición fuerte en el mercado, subieron en menos de 90 días los precios más de 400 por ciento; esto generó una crisis enorme que llevó a la reapertura de explotaciones que habían dejado de ser “rentables”. En el camino se vieron afectadas industrias completas y hasta estrategias de seguridad nacional. El uranio es otro ejemplo. Argentina dejó de producir uranio porque después de la desintegración de la Unión Soviética, se conseguía uranio barato en el mundo… Ustedes dirán si hoy esa fue una estrategia correcta. Hoy con todas las explotaciones de uranio paralizadas en el país tenemos que importar combustible nuclear para nuestras centrales.

Además existen otros factores muy importantes que a veces no se tienen en cuenta: la energía sirve para desarrollar regiones del país que históricamente han estado relegadas. Hoy la tecnología pone sus recursos en valor y no podemos dejar pasar esa oportunidad de mejorar la equidad territorial de la argentina sólo para seguir poniendo insumos baratos en los grandes centros de consumo.

Por otro lado, de la mano de los equipos importados también vienen los servicios técnicos, financieros, operativos, legales etc. Este otro sector que genera tanto o más valor que la fabricación de equipos en si tampoco se desarrolla.

El tema de los servicios es otro frente importantísimo a desarrollar. Hoy son muy pocos los proyectos que están desarrollando las herramientas legales y financieras que le permitirán al sector continuar desarrollándose en el futuro.

Fuente: http://www.ecoticias.com/eco-america/134167/Argentina-Se-inaugurara-en-2018-en-Mendoza-una-fabrica-de-paneles-fotovoltaicos

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