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#COP20 de Lima: Preparando el terreno para un acuerdo global 2015

Comenzó la vigésima Conferencia de las partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático Ver más


El presente artículo forma parte de una serie especial, seleccionada por la Plataforma Finanzas Carbono, y orientada a analizar los avances de las negociaciones de la COP 20 en Lima, Perú.

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Por Verónica Gutman

Investigadora del Centro de Estudios en Cambio Climático Global - FTDT

 

Hoy, 1° de diciembre de 2014, ha comenzado la vigésima Conferencia de las partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y la décima Conferencia de las Partes en calidad de Reunión de las Partes del Protocolo de Kioto (COP 20 - CMP 10) en Lima, Perú.

Delegados y observadores del mundo estarán reunidos hasta el 12 de diciembre con la esperanza de poder negociar el borrador de un acuerdo global que, se espera, sea aprobado en la COP 21 que se celebrará en París en 2015.

La COP de Lima tiene la responsabilidad de mantener vivo el diálogo político en la negociación y alcanzar resultados creíbles en los debates sobre la arquitectura climática mundial que regirá luego de 2020, la cual apunta a incluir a los países en desarrollo en el esfuerzo mundial de mitigación, esfuerzo que involucrará inexorablemente a los países de América Latina.

En el plenario de apertura Christiana Figueres, Secretaria Ejecutiva de la CMNUCC, destacó que los objetivos de esta COP son esencialmente cinco:

  1. Avanzar en la definición de Contribuciones Previstas y Determinadas a nivel Nacional (INDC por sus siglas en inglés), con el fin de comunicarlas con suficiente antelación antes de la COP 21 de París;
  2. Consolidar los progresos en adaptación, a fin de situarlos en el mismo nivel que los esfuerzos de mitigación; 
  3. Reforzar la capacidad de financiamiento, especialmente para las poblaciones más vulnerables;
  4. Estimular a todos los actores clave a aumentar el alcance de sus acciones;
  5. Sentar las bases de un acuerdo firme a alcanzarse en París, con el fin último de lograr, en el largo plazo, la carbono-neutralidad a nivel mundial.

En el plenario de apertura se destacó que es necesario modificar la agenda climática global así como las agendas ambientales nacionales mediante un salto cualitativo en el modo de concebir las interrelaciones entre el desarrollo económico a escala global y nacionales y la protección de los ecosistemas naturales, aprovechando los co-beneficios locales de la mitigación.

El mundo espera, una vez más, que esta Cumbre alcance resultados efectivos. Sin embargo, el mandato del grupo de trabajo encargado de preparar las bases del acuerdo de 2015, el Grupo de Trabajo especial sobre la Plataforma de Durban para la Acción Mejorada, es muy amplio en espectro, por lo que pueden generarse  interpretaciones contrastantes acerca de qué puede constituir un éxito en esta negociación.

Fundamentalmente, las INDC plantean más preguntas que respuestas. ¿Qué forma específica tomarán? ¿Qué status legal tendrán? ¿Deben involucrar contribuciones financieras? Las decisiones que se acuerden en esta materia serán exitosas o no dependiendo del cristal con que se lo mire. Para los países en desarrollo será beneficioso que se acuerde un esquema de financiamiento global transparente y previsible que les permita implementar las acciones que sean informadas sin comprometer en exceso sus finanzas nacionales. Para los países desarrollados será un éxito si los países en desarrollo acceden a implementar sus acciones nacionales de mitigación movilizando recursos de diversas fuentes y usando el financiamiento climático para apalancar fondos de distinto origen.

Adicionalmente, una de las prioridades de esta COP es poder identificar posibles soluciones para cerrar la brecha entre la trayectoria de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) correspondiente a las declaraciones de esfuerzos de mitigación realizadas por los países, con la trayectoria que es necesario alcanzar para restringir el aumento de la temperatura global a 2 °C hacia 2020. Se requerirá mucha imaginación para diseñar instrumentos que hagan posible cerrar esta brecha eficientemente, la cual es estimada en la actualidad, con las declaraciones informadas al momento, en 8-12 GtCO2e.

Una vez más, se abre la esperanza de acercarnos un poco más al logro de un acuerdo global que modifique la trayectoria de emisiones globales de una vez para siempre. Sin embargo, debemos ser cautos en el modo en que evaluemos el éxito o fracaso de esta COP, pues el objetivo es muy ambicioso por lo que los resultados que se alcancen siempre parecerán relativamente insuficientes.

Si evaluamos en perspectiva histórica los avances logrados en materia de creación y consolidación de un régimen climático internacional desde los años noventa a la fecha, podremos observar que ha habido una notable evolución en materia de toma de conciencia global sobre la problemática del cambio climático y la preparación para la acción. Es necesario que no perdamos de vista esta perspectiva al evaluar los logros que se alcancen en esta nueva negociación.