Otros esquemas de comercio de emisiones

Otros mercados

Además del mercado europeo ya descripto (EU ETS), existen otros mercados de carbono en el mundo que involucran tanto permisos de emisión (donde el comprador adquiere permisos creados y asignados por reguladores bajo regímenes cap-and-trade) como certificados de reducción de emisiones basados en proyectos (derivados de la realización de proyectos en países en desarrollo o de Europa del Este que demuestren que mitigan GEI en comparación de lo que hubiera ocurrido en ausencia de ellos).

Cada uno de estos mercados es complejo, está influido tanto por políticas y regulaciones como por fundamentals de mercado, exhibe diferentes grados de desarrollo y depende fuertemente de la evolución de las propias políticas nacionales y regionales que les dieron origen.

Estos mercados difieren entre sí fundamentalmente en cuatro aspectos: el nivel del tope máximo de emisiones permitido (lo que determina, en definitiva, la demanda de mercado); el tipo de comercio permitido (permisos sólo locales, permisos regionales, etc.); su ámbito sectorial (sólo el sector energético, grandes instalaciones intensivas en energía, toda la economía, etc.) y la flexibilidad geográfica y temporal (uso de créditos provenientes de países en desarrollo, posibilidad de trasladar los permisos no utilizados a futuros períodos de cumplimiento, etc.).

El primer sistema de comercio doméstico de permisos de emisión de GEI fue el UK ETS (United Kingdom Emissions Trading Scheme), creado en el Reino Unido en marzo de 2002. Fue un esquema de participación voluntaria nacional concebido como prueba piloto para ganar experiencia en el comercio de permisos, antes de la entrada en vigencia del EU ETS, que sería obligatorio a partir del 2005. El UK ETS estuvo en vigencia hasta el año 2006. En su momento, el esquema constituyó un enfoque económico novedoso, siendo el primer sistema de comercio de carbono multi-industria del mundo (Dinamarca había implementado un sistema piloto entre 2001 y 2003, pero éste sólo había involucrado a ocho compañías energéticas).

En el año 2003, el estado australiano de New South Wales (NSW) estableció unilateralmente el NSW GGAS (NSW Greenhouse Gas Abatement Scheme), un esquema que obliga a los generadores eléctricos y grandes consumidores de energía estaduales a reducir emisiones mediante la compra de certificados de reducción llamados “NGACs” (NSW Greenhouse Abatement Certificates). Los NGACs son creados mediante la realización de actividades de generación eléctrica con bajas emisiones, mayor eficiencia energética, actividades que resultan en un menor consumo de electricidad y/o en generación in-situ, secuestro de carbono en biomasa y energías renovables. El NSW GGAS es en la actualidad el segundo mayor mercado de permisos de emisión, luego del EU ETS, y se espera que esté operacional al menos hasta 2012.

También en el año 2003 se crea en Estados Unidos el CCX (Chicago Climate Exchange), un mercado voluntario diseñado y gobernado por sus propios miembros, donde éstos asumen compromisos voluntarios pero que son legalmente obligatorios. Este sistema comprendió dos fases: 2003-2006 (donde los miembros debían reducir sus emisiones 4% respecto del período de línea de base 1998-2001) y 2007-2010 (donde los miembros debían reducir un 6% sus emisiones por debajo de los valores de base). Hasta 2010 este mercado explicó la mitad de las transacciones de los mercados de carbono voluntarios realizadas en el mundo (es decir, aquéllas que tienen lugar fuera de los sistemas obligatorios de comercio como el EU ETS, el NSW GGAS, etc.) y comprendió a más de 450 miembros, desde empresas como Ford, DuPont o Motorola hasta municipalidades como Oakland y Chicago, incluyendo organizaciones agrarias y hasta universidades como las de California, San Diego, Michigan y Minnesota. En 2012, el CCX lanzó un nuevo programa que involucra protocolos más estrictos, con procedimientos de verificación independientes y estandarizados.

Desde la creación del CCX, surgieron en los Estados Unidos varias iniciativas estaduales o regionales orientadas a implementar programas de comercio de emisiones y a influir sobre la creación de un esquema a nivel federal. De ellas, la más importante ha sido el RGGI (Regional Greenhouse Gas Initiative), una iniciativa de diez estados del noreste de ese país que apunta a reducir un 10% las emisiones del sector energético respecto de los niveles de 2009 hacia el año 2019. El programa incluye a unas 255 instalaciones y comprende tres fases: 2009-2011, 2012-2014 y 2015-2018. El RGGI es el primer esquema que distribuye casi la totalidad de sus permisos (95%) mediante subastas cuatrimestrales.

El RGGI creció notablemente durante 2009 en respuesta a las crecientes expectativas sobre la creación de un sistema a nivel federal, pues en junio de dicho año la Cámara de Representantes aprobó el Acta de Energía Limpia y Seguridad (conocida como la “iniciativa Waxman-Markey” debido a sus impulsores). Esta iniciativa impondría un esquema cap-and-trade a nivel nacional, orientado a reducir un 17% las emisiones respecto de 2005 hacia 2020 y fomentaría la generación de energía renovable y la eficiencia energética. Sin embargo, el proyecto fue rechazado por el Senado, lo que repercutió negativamente sobre el mercado.

En el año 2007, el gobierno federal de Australia anunció que entraría en vigencia un sistema nacional de comercio de permisos de emisión en el año 2010, el CPRS (Carbon Pollution Reduction Scheme). Este esquema cubriría cerca del 75% de las emisiones del país y le permitiría alcanzar el compromiso de reducir 5% sus emisiones totales respecto del año 2000 para el año 2020. Sin embargo, la propuesta fue vetada dos veces por el Congreso en el año 2009, luego de lo cual se anunció que el programa sería reexaminado recién a fines de 2012.

En el año 2008, con el comienzo del primer período de compromiso del Protocolo de Kyoto, entró en operación el Sistema de Comercio de Emisiones internacional contemplado en el Protocolo, donde se transan “AAUs” (Assigned Amount Units). Estos permisos fueron emitidos para cada país Anexo I en función de sus emisiones comprometidas para el primer período de compromiso (2008-2012). Los AAUs están fundamentalmente en manos de los países de Europa del Este (quienes están incluidas en el Anexo I de la CMNUCC, es decir, tienen compromisos cuantitativos de reducción de emisiones). Estos certificados no son válidos para acreditar cumplimiento en el marco del EU ETS y, por lo tanto, no son sustitutos directos de los EUAs (los permisos otorgados y comerciados en el mercado europeo). No obstante, sí operan en la práctica como alternativas frente a los CERs y ERUs (los créditos provenientes de proyectos realizados en el marco del Mecanismo para un Desarrollo Limpio y el Mecanismo de Implementación Conjunta, respectivamente), lo que está operando en gran medida como determinante de los precios de estos últimos.

En el año 2009 se crea el sistema de comercio de permisos de Nueva Zelanda, el NZ ETS (New Zealand Emissions Trading Scheme), el primer esquema obligatorio a nivel nacional fuera de Europa. Este esquema está orientado a regular progresivamente las emisiones en todos los sectores de la economía hacia 2015 (el sector forestal está contemplado desde el año 2008).

Finalmente, en abril de 2010 entró en vigencia en la ciudad de Tokio el primer sistema de comercio de permisos de emisión a nivel metropolitano, el TMG ETS (Tokyo Metropolitan Government Emission Trading Scheme). Este programa busca reducir las emisiones energéticas de CO2 de 1.240 instalaciones que incluyen empresas industriales, edificios públicos, instituciones educativas y edificios comerciales. El sistema apunta a reducir las emisiones de la ciudad en un 25% respecto de 2000 para el año 2020. La reducción esperada durante el primer período de cumplimiento (2010-2014) es de 6%-8%, siendo 17% la meta de mitigación para la Fase II (2015-2019).