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Plataforma de Acción de Durban

Luego de dos semanas de negociaciones en Durban, las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático alcanzaron un acuerdo que refuerza el marco multilateral de lucha contra el cambio climático en base a tres elementos centrales de un paquete de decisiones.  Uno de ellos es el proceso para determinar un marco legal, aplicable a todos los países, a partir de 2015 que facilite la acción climática, denominado Grupo de Trabajo Ad hoc sobre la Plataforma de Durban para la Acción Mejorada.

Asimismo el Grupo de Trabajo Ad Hoc de Cooperación a Largo Plazo (AWG LCA) extiende un año más su mandato para finalizar ciertas cuestiones que han quedado sin resolver y concluir su trabajo.

Adicionalmente, se lanza un Órgano Subsidiario bajo la Convención cuyo mandato es desarrollar un nuevo protocolo, instrumento legal u otro acuerdo con fuerza legal, que sea aplicable a todas las Partes de la Convención. Este nuevo instrumento deberá adoptarse en 2015 a más tardar e implementarse a partir de 2020.

Dentro de este proceso se deberá trabajar para aumentar el nivel de ambición de las reducciones de emisiones de gases de efecto invernadero a través de un programa de trabajo para identificar y explorar nuevas opciones para cerrar la brecha entre los compromisos de reducción de emisiones a 2020 y el objetivo de mantener el aumento de la temperatura por debajo de los 2ºC y los 1,5ºC, tomando en consideración para ello el 5º Informe de Evaluación del IPCC y los resultados de la revisión prevista entre 2013 y 2015.

Por lo tanto, a partir de la Plataforma de Acción de Durban los países definirán el nivel y el grado de ambición de sus obligaciones de mitigación para el 2015; mientras tanto, se requerirá un régimen más robusto para el cumplimiento y la contabilidad.

Entre otras cosas, la Plataforma de Durban refinará la estructura de un sistema para medición, reporte y verificación (MRV) de las reducciones de emisiones. La mayoría de los países tendrán que incrementar la transparencia de sus acciones mediante informes más frecuentes según el acuerdo, así como procesos para su consulta y análisis internacionales (para los países en vías de desarrollo) y para la evaluación y revisión internacionales (para los países desarrollados).

En Durban, los avances en las negociaciones de medidas MRV – prioridad clave para los países desarrollados – facilitó el apoyo de éstos para el diseño propuesto por el Fondo Verde para el Clima, que a su vez era un resultado clave para los países en vías de desarrollo.

Durban abre una nueva ventana de oportunidad para la acción colectiva de Latinoamérica y el Caribe; sin embargo, sigue siendo altamente incierto si, para el año 2015, los gobiernos habrán podido consensuar un marco jurídico mundial que reduzca las emisiones lo suficiente para evitar los peligros del cambio climático. Una de las principales tareas para la región de LAC entre hoy y el año 2015 se deberá concentrar en elevar la ambición de dicho marco.